sábado, 24 de noviembre de 2007

Ley de emergencia vial


Las cifras son la realidad. En la Argentina, entre 20 y 30 personas mueren por día a causa de algún accidente de tránsito. No es el único dato: en los últimos 15 años casi 114 mil personas perdieron la vida por la misma razón. No hubo catástrofe, ni siquiera una guerra, que haya dejado tantas víctimas en el país, arriesgan las asociaciones de tránsito. Para bajar estos índices paralizantes, la Defensoría del Pueblo de la Nación junto a varias ONG, municipios de todo el país y entidades privadas lanzaron la semana pasada una campaña para juntar firmas con el fin de llevar un proyecto de ley al Congreso nacional que declare la emergencia vial en el país.

El miércoles 17 y jueves 18 hubo 292 mesas distribuidas en todo el territorio nacional a disposición de la gente para que se sume al proyecto y así llegar a las 400 mil firmas que se necesitan para que el Congreso trate una iniciativa popular. Ayer, la campaña se sostuvo en un marco internacional. Fue el Día Mundial de las Víctimas de Accidentes de Tránsito y por eso hubo una mesa instalada frente al Obelisco porteño para seguir sumando adherentes. Según le informaron a Clarín fuentes de la Defensoría del Pueblo, el objetivo está por cumplirse: "Superamos holgadamente las 300 mil firmas y estamos muy cerca de la meta".

El proyecto propone crear una Autoridad Nacional de Seguridad Vial que dependa directamente de la Presidencia de la Nación; instrumentar un Plan Nacional de Educación Vial y un Programa Nacional de Información y Difusión sobre la prevención de siniestros viales y, entre otros puntos, unificar el proceso de entrega de licencias de conducir a través de una única dependencia. Desde la Defensoría confirmaron que, de alcanzar las 400 mil firmas, el proyecto se presentará en marzo, cuando los legisladores retomen la actividad.

"La sociedad argentina es muy particular. Nos veían en las mesas y se acercaron, nos dijeron que podemos contar con ellos, nos alentaron a seguir y firmaron las planillas. Pero después se suben a los autos y hablan por celular mientras conducen. Muchos creen que a ellos no les va a pasar nada. Por eso es necesario crear una conciencia real, que haya controles y que luego existan jueces que apliquen las leyes. Todo tiene que cambiar", remarcó Viviam Perrone, de la Asociación Madres del Dolor, mamá de Kevin Sedano, el chico de 14 años que en 2002 murió atropellado en Olivos por Eduardo Sukiassian (que desde mayo goza de prisión domiciliaria).

En tanto, desde la Asociación Luchemos por la Vida dijeron: "Para transformar esta realidad es imprescindible un cambio de comportamiento de cada uno, priorizando la vida y la seguridad propia y ajena. Por eso, la seguridad vial debe comenzar a ser una cuestión de Estado".

Clarin

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